
El
programa de Cirugía de la Obesidad comienza con la consulta para evaluación del
médico nutricionista-endocrinólogo que realiza la evaluación inicial del
paciente, con historia clínica, valoración nutricional y metabólica, para
determinar inicialmente si el paciente tiene criterios médicos para considerar
su inclusión en el programa de cirugía de la obesidad.
A
partir de allí se realizan exámenes para valorar el estado de salud del
paciente: laboratorio, electrocardiograma, ecografía abdominal, examen
respiratorio, del aparato digestivo y evaluación psicológica.
Con los estudios, se realiza una evaluación en
conjunto de todo el equipo para determinar si el paciente está en condiciones
de ser intervenido quirúrgicamente y qué
tipo de cirugía será la más conveniente para ese paciente.
Allí
comienza la preparación preoperatoria para llegar en condiciones óptimas a la
intervención. Al mismo tiempo se realiza el ajuste de medicación y control de
las enfermedades asociadas a la obesidad (hipertensión, diabetes, etc.). Al ser una cirugía programada, el programa
funciona para que el paciente se encuentre preparado desde todo punto de vista
para que los resultados sean los mejores.
LAPAROSCOPIA: En
este momento de evolución tecnológica, no se concibe que la cirugía se realice
con técnicas antiguas que abrían con grandes incisiones el abdomen y
demandaban largas horas de cirugía y altos riesgos.
La
intervención se debe llevar a cabo utilizando un equipo de laparoscopia de última generación, con instrumental
especializado. Esta técnica menos invasiva le permite al cirujano hacer
incisiones más pequeñas que reducen el riesgo de grandes cicatrices y hernias
después del procedimiento. El resultado final de la intervención, es el comienzo de una nueva vida para ese paciente, que le posibilitará recuperar su
salud y su autoestima, y superar la obesidad para siempre.
Definición:
La cirugía de derivación gástrica es un tipo de procedimiento que se puede
utilizar para ocasionar una pérdida de peso significativa en caso de que una
persona esté muy obesa. Esta cirugía reduce la ingesta de calorías en el cuerpo
en dos formas, a saber:
- Después de la
cirugía, el estómago queda más pequeño y la persona experimenta sensación
de llenura más rápidamente, al igual que aprende a reducir la cantidad de
alimento que ingiere en cualquier momento dado.
- Literalmente,
se practica una derivación en parte del estómago y el intestino delgado
(un salto), de tal manera que se absorben menos calorías, aunque
infortunadamente algunas veces también se pierden los nutrientes.
Esta cirugía se
lleva a cabo bajo el efecto de anestesia y se siguen dos pasos básicos:
- PASO 1: en
el primer paso de este procedimiento quirúrgico, el cirujano reduce el
tamaño del estómago, dividiéndolo en una sección superior pequeña (llamada
bolsa) que contendrá los alimentos y una sección en el fondo más grande,
utilizando grapas similares a suturas.
- PASO 2:
después de que el estómago ha sido dividido, el cirujano conecta una
sección del intestino delgado a la bolsa y cuando la persona ingiere
alimento, éste viajará ahora desde la bolsa a través de la nueva conexión
("rama de Roux"), saltándose la porción inferior del estómago.
Luego, el cirujano reconecta la base de la rama de Roux con la porción
restante del intestino delgado desde el fondo del estómago, formando una
figura en forma de Y.
Esta "conexión
en forma de Y" permite que los alimentos se mezclen con el líquido
pancreático y la bilis, ayudando así a la absorción de vitaminas y minerales
importantes. Aún así, la persona puede experimentar incluso la absorción
deficiente de ciertos nutrientes.
El riesgo de
malabsorción es de mucha preocupación en las cirugías gástricas que se saltan
una gran porción del intestino delgado. Estas cirugías son mucho menos comunes
que la derivación gástrica en Y de Roux descrita.
Las cirugías de
derivación gástrica son procedimientos combinados que utilizan tanto la
restricción como la malabsorción para lograr la pérdida de peso.
Debido a que es un
procedimiento de combinación, tiende a tener más éxito en la pérdida de peso
que las cirugías puramente restrictivas, sin embargo, es posible que el cuerpo
no absorba vitaminas y minerales de manera adecuada.
Los procedimientos
únicamente restrictivos no tienen tanto éxito y es fácil "hacer
trampa" e ingerir demasiado alimento, estirando en exceso la bolsa
estomacal recién creada.
Un procedimiento
más nuevo, llamado Lap-Band, utiliza una banda alrededor de la parte superior
del estómago, creando una pequeña bolsa para contener el alimento. La banda
limita la cantidad de alimento que la persona ingiere e incrementa el tiempo
que le toma a los intestinos digerirlo. El médico posteriormente puede ajustar
la banda para permitir que el alimento pase más lenta o más rápidamente a
través del sistema digestivo. Las posibles complicaciones abarcan náuseas,
vómitos y reflujo gastroesofágico.
Indicaciones :
La cirugía de derivación gástrica puede ser una opción si la persona presenta
una obesidad considerable y ha intentado infructuosamente perder peso con
dietas y programas de ejercicios y cuando es improbable que pueda perder peso
de manera efectiva con métodos no quirúrgicos.
Esta cirugía no es
una "solución rápida" para la obesidad. La cirugía puede tomar varias
horas y presenta riesgos y posibles complicaciones. Por ejemplo, el vómito
después de la cirugía es frecuente, debido a la ingestión de una cantidad de
alimento superior a la que el pequeño y nuevo estómago puede alojar.
El compromiso con la
dieta y el ejercicio debe ser muy fuerte debido a que, aun después de la
cirugía, la persona tiene que ajustarse a estos cambios en el estilo de vida;
de lo contrario, es probable que se presenten complicaciones a causa de la
cirugía.
Este procedimiento se
debe considerar en personas obesas que tengan:
- Un índice
de masa corporal (BMI, por sus siglas en inglés) de 40 o más.
Este índice es un cálculo basado en la estatura y el peso que se utiliza
para determinar si una persona tiene un peso normal o tiene sobrepeso. Una
persona con un índice de masa corporal de 40 o más tiene al menos 46
kilos (100 libras) de exceso de peso con relación al peso recomendado. Un
índice de masa corporal normal está entre 18.5 y 25.
- Un índice de
masa corporal de 35 o más junto con una enfermedad potencialmente
mortal que pueda mejorar con pérdida de peso, como apnea
del sueño, diabetes
tipo II y cardiopatía.
LAPAROSCOPIA:
No toda persona
cumple con los requisitos para un procedimiento laparoscópico (mínimamente
invasivo). Si una persona pesa más de 161 kilos (350 libras),
probablemente no sea un buen candidato para dicho procedimiento, al igual
que si se ha sometido a una cirugía abdominal en el pasado, debido a la
formación de tejido cicatricial. El cirujano es quien determina el mejor y más
seguro método para la persona.
Riesgos
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Los riesgos de una
derivación gástrica son, entre otros:
- Sangrado
- Infecciones
- Cirugías
posteriores para corregir complicaciones o para remover exceso de piel
- Cálculos
biliares debido a la pérdida significativa de peso en un corto período de
tiempo
- Gastritis
(inflamación del revestimiento del estómago)
- Vómitos debido
a la ingestión de más alimento del que la bolsa puede contener
- Las
deficiencias de hierro o vitamina B12 (si ocurren) pueden llevar a
que se presente anemia.
- De
presentarse, una deficiencia de calcio puede contribuir al desarrollo de
osteoporosis temprana u otros trastornos óseos.
Las cirugías
posteriores pueden ser menos probables si la derivación gástrica se lleva a
cabo con un laparoscopio.
Otra complicación
común de una derivación gástrica es el "síndrome de evacuación gástrica
rápida", cuyos síntomas a menudo incluyen:
- Náuseas y
vómitos
- Diarrea
- Sensación de
distensión abdominal
- Mareos
- Sudoración
Estos síntomas se
pueden disminuir siguiendo al pie de la letra las indicaciones del dietista,
especialmente durante los primeros dos meses después de la cirugía.
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